sad mature businessman thinking about problems in living room

En la década de los 80 la profesión de empresario no era muy bien vista socialmente, podías ser ingeniero, arquitecto o químico y dirigir una empresa del sector, pero no te presentabas como empresario, sino conforme a tu especialidad o titulación.

Ser empresario era casi sinónimo de «explotador de trabajadores», con independencia de si fuera cierto o no.

Con el paso del tiempo, la actitud social hacia las personas que sentían la vocación empresarial cambió, pero la palabra empresario seguía teniendo un matiz «explotador», así que a los nuevos empresarios se les llamó «emprendedores«.

Definición de Empresa:

(1) Unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos. (2) Acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo.

Diccionario de la R.A.E.

Con la progresiva precarización del empleo se animó a muchas personas a hacerse autónomos bajo la apariencia de «emprendedores» y no todas las personas tienen el perfil idóneo para serlo. Ser emprendedor, empresario o autónomo requiere unas habilidades específicas en las personas, sin las que es difícil salir airoso del reto de emprender. Si no se tienen, hay que adquirirlas.

Vivimos momentos difíciles en los que personas con experiencia capitalizada se pueden encontrar de la noche a la mañana que pierden el empleo de toda una vida y el mercado laboral no los re-absorbe de nuevo, priorizando perfiles más jóvenes y en condiciones más precarias. La tendencia real no es mejorar este problema, sino más bien lo contrario, por múltiples razones que tal vez abordemos en otros artículos.

Muchas personas de esta franja de edad se están encontrando con la necesidad de crear su propio puesto de trabajo para seguir adelante, otras ya lo habían hecho, pero ahora deben re-inventarse porque su sector ha quedado obsoleto o seriamente perjudicado por la pésima gestión de la pandemia. En ambos casos y como dice la R.A.E., la respuesta requiere decisión y esfuerzo.

Re-inventarse es una tarea creativa, en otros contextos también se refieren como innovación y ésta se puede sistematizar.

La inspiración existe, pero debe encontrarte trabajando.

Pablo Picasso